lunes, 17 de abril de 2017

Estamos en el deber moral de apoyar a los continuadores de Chávez

Por: Roberto Fernández Retamar




Venezolanos tomas las calles de Caracas en apoyo a la Revolución Bolivariana. Foto: AVN.


La lección de Chávez desbordó su país y contribuyó, junto con Fidel, a que muchos de nuestros países se sintieran unidos de nuevo en una causa común.

Cuando a fines del siglo pasado el extraordinario compañero Hugo Chávez asumió la presidencia de su país, este comenzó a vivir una época nueva, afirmada en la herencia de Simón Bolívar, como Fidel Castro había proclamado la de José Martí. Se trata de continuar la faena iniciada por los próceres de nuestra América, haciendo reverdecer a la altura de los nuevos tiempos el magno proyecto cuya realización es un irrenunciable deber.

La lección de Chávez desbordó su país y contribuyó, junto con Fidel, a que muchos de nuestros países se sintieran unidos de nuevo en una causa común. La muerte de Chávez no representa en forma alguna la de su contribución imperecedera. Su sucesor, el compañero Nicolás Maduro, lleva adelante un proceso revolucionario que, como era de esperar, está siendo combatido por el Imperio y sus amanuenses. Entre estos últimos se halla el actual Secretario General de la lamentable Organización de Estados Americanos, que merece el justo título de ministerio de colonias yanquis. Bien los sabemos los cubanos, ya que nuestro país fue expulsado de esa desprestigiada institución a principios de 1962.

Los criminales ataques que está sufriendo la Venezuela chavista no nos recuerdan solo el caso de Cuba, sino también el del Chile de Salvador Allende, cuyo noble gobierno fue combatido y finalmente destruido por órdenes del criminal de guerra Henry Kissinger y el abominable Richard Nixon.

Cuantos apreciamos las necesarias tareas que para bien de su pueblo acometen con valor los continuadores de Chávez, estamos en el deber moral de apoyarlos plenamente.

(Tomado del sitio de la
Red En Defensa de la Humanidad-Cuba)

jueves, 13 de abril de 2017

Lanzamiento del producto turístico Gibara inaugurará FITCUBA-2017

Por: Juan Pablo Carreras



Club Náutico de Gibara, ciudad costera al norte de la provincia de Holguín, Cuba, el 12 de abril de 2017, que se insertará como nuevo destino turístico de la Feria Internacional de Turismo FITCuba 2017. ACN FOTO/Juan Pablo CARRERAS/ogm
Club Náutico de Gibara, ciudad costera al norte de la provincia de Holguín, Cuba, el 12 de abril de 2017, que se insertará como nuevo destino turístico de la Feria Internacional de Turismo FITCuba 2017. Foto: Juan Pablo Carreras/ ACN.

Con el lanzamiento del producto turístico Gibara, ciudad holguinera, quedará inaugurada la Feria Internacional de Turismo FITCUBA-2017 que se efectuará del 2 al 6 de mayo próximo en el hotel Playa Pesquero de la oriental provincia.

Manuel Marrero, ministro deTturismo, confirmó en exclusiva a la Agencia Cubana de Noticias que a partir de este evento, Gibara se inserta como nuevo destino turístico con atractivas opciones mediante la apertura de instalaciones hoteleras, culturales y recreativas de altos valores patrimoniales.

El titular significó que este proyecto comenzó a gestarse cinco años atrás para buscar nuevas vías que contribuyeran a ofrecer un servicio diferenciado a los turistas, fuera de las zonas de playa donde se hospedan, y mostrar a la vez las riquezas naturales y arquitectónicas que distinguen a esta ciudad marina, ubicada a 35 kilómetros al norte de la capital holguinera.

martes, 11 de abril de 2017

Yo no construí la bomba, sólo demostré que existía



“No”, dice Kosinski con calma mientras agita su cabeza, “esto no es culpa mía. Yo no construí la bomba. Sólo demostré que existía”. Foto: DPA.

El 9 de noviembre sobre las 8:30am, Michal Kosinski se despertaba en el Hotel Sunnehus en Zurich. El investigador, de 34 años, había venido a dar una charla al Instituto Federal de Tecnología Suizo (ETH) sobre
los peligros del Big Data y la revolución digital. Kosinski da estas charlas con frecuencia en todo el mundo. Kosinski es experto en psicometría, una rama de la psicología donde se miden y cuantifican variables psicológicas. Cuando encendió la televisión esa mañana, descubrió que la bomba había explotado: En contra de lo previsto por los mejores estadistas, Donald J. Trump había sido elegido Presidente de los Estados Unidos.

Durante un rato, Kosinski observó las celebraciones de la victoria de Trump y los resultados de cada estado. Tenía el presentimiento de que el resultado de las elecciones tenían algo que ver con sus investigaciones. Respiró profundamente y apagó la televisión.

lunes, 3 de abril de 2017

Cuba volvió a acogerme con todo su amor

Saidy Diamela trabaja en la clínica 28 de Septiembre, de la barriada de Lawton, en el municipio de Diez de Octubre. Foto: Roberto Suárez/Juventud Rebelde.
Saidy Diamela trabaja en la clínica 28 de Septiembre, de la barriada de Lawton, en el municipio de Diez de Octubre. Foto: Roberto Suárez/Juventud Rebelde.


Por Yuniel Labacena Romero.

Todavía se percibe en su rostro el drama que vivió durante meses. Por momentos deja escapar una sonrisa, pero se muestra tímida, recogida… Intenta que se borre de su memoria lo ocurrido luego de abandonar su misión de colaboración médica.

Saidy Diamela Columbie Libera era muy joven cuando partió a entregar el humanismo y la solidaridad de su país. Hacía poco que se había graduado con excelentes resultados como doctora en Estomatología, en la Facultad de Ciencias Médicas Tamara Bunke Bider, de su Moa natal. La motivación por esa carrera le vino del seno familiar, pues su mamá también estudió y ejerce la especialidad.

“Desde niña la acompañé en su labor y me interesó lo que hacía. Cuando crecí me incliné más por ello, y en el momento de decidir por una carrera aposté por esta sin titubeos. Graduarse de médico es abrir las puertas de un largo camino que lleva a una a las acciones más nobles que una persona puede hacer por los demás.

“Me gradué en julio de 2012 y me ubicaron en la Empresa de mantenimiento de la construcción del níquel, en Moa, donde radica un puesto médico. Establecí una buena relación de trabajo con mis compañeros. Mientras cumplía el servicio social llegó la propuesta de misión y entonces comencé los trámites”, expresa.

viernes, 31 de marzo de 2017

En la lucha contra la opresión no hay victorias ni derrotas absolutas

Por: Belén Gopegui            




Fidel Castro Ruz, líder histórico de la Revolución Cubana.


Lo que Fidel ha hecho y ha sido ustedes lo saben, lo contarán los pueblos, irá de voz en voz, y será como si hablaran las olas del mar, de costa a costa, de Sur a Norte, de Este a Oeste.

Me han pedido que hable de Fidel y la revolución y es extraño porque aquí, en Europa, ¿para qué queremos una revolución?

¿Sentido del momento histórico, o cambiar todo lo que debe ser cambiado, como decía Fidel? ¿No mentir jamás ni violar principios éticos?

Qué va, aquí en Europa no lo necesitamos. Y, desde luego, no hemos caído en esa ingenuidad de querer hombres y mujeres nuevos. Ni hemos pensado, como pensó Fidel, que construyendo un entorno que permitiera a las personas desarrollar sus capacidades podrían surgir comportamientos diferentes.

Aquí, en Europa, ya tenemos al hombre viejo, suele ser varón, con excepciones, capitalista, dócil y simpático. Tan simpático que cuando su Parlamento aprueba una ley para que le puedan despedir del trabajo incluso estando de baja, enfermo, el hombre capitalista agacha la cabeza y lo acepta.

Y cuando su país se enriquece con el bombardeo y destrucción de otros países y además vendiendo armas, el hombre europeo se manifiesta de siete a ocho y media, habla, escribe un par de tuits o de columnas. Y sabe, porque lo sabe, que da completamente igual: las bombas seguirán cayendo, las armas se seguirán vendiendo. Cómo le gustan las palabras impotentes al hombre viejo europeo.

jueves, 30 de marzo de 2017

A nosotros…Democracia, generación histórica y juventud cubanas


Por Daily Sánchez Lemus


Buena Fe ha lanzado en su nueva producción discográfica un tema que define como diálogo entre generaciones: La Tempestad. Silvio Rodríguez, el aprendiz eterno, conversa con Israel y Yoel, en lo que simboliza los sitios por los que transitan las relaciones hoy día entre la juventud cubana y sus mayores, entre la historia y el futuro que cada día se piensa y se hace.

En medio del contexto que nos ha tocado vivir figura también el momento de relevo más delicado y comprometido y que genera ya en los descreídos expectativas: en 2018 se elegirá a un presidente cubano que no será parte de la llamada generación histórica cubana.

El sistema cubano, pensado desde nuestra historia, realidad y nuestros intereses, no necesita de sumas cuantiosas para llegar a un parlamento que apostará siempre por la representación de todos los cubanos, y por escuchar lo que cada cual tiene que decir. La patria de Martí, para todos, con la confianza de ser lo suficientemente fuerte y capaz para sostenerse a pesar de las tempestades. Así se vive la realidad de estos días de rendiciones de cuentas que deberán ser mejores, y los festejos por 55 años de una organización juvenil que también se empeña en ser lo que amerita su instante. Todos conscientes de lo que tenemos y lo que falta… pero siendo nosotros los protagonistas.

Del otro lado esperan –porque han tenido que hacer eso siempre: esperar que el tiempo haga lo que ellos hubieran querido hacer- que en 2018 con las elecciones de un nuevo Presidente del Consejo de Estado y de Ministros de Cuba, comience “al fin” el cierre del propio proceso revolucionario. Si antes se extendían los ataques con la matriz de que los máximos dirigentes cubanos eran longevos y ello constituía una limitación, y se atacaba la democracia por su permanencia en puestos legítimamente elegidos por el pueblo con su sistema de elecciones, si se esgrimía como debilidad de la Revolución Cubana la ausencia de jóvenes en el poder ¿de qué se valdrán ahora para criticarla?

martes, 21 de marzo de 2017

Obsesión marginal

Aurelio Pedroso



LA HABANA. En mis manos, y como valioso obsequio traído desde Roma, un tríptico titulado en inglés “The Rolling Stones. Havana Moon”. Lo conforman dos CDs con música de esos astros y un DVD de aquel megaconcierto que ofrecieron gratuitamente en los terrenos de la Ciudad Deportiva la noche del 25 de marzo del pasado año.

A pesar de las promesas de los propios The Stones y de las autoridades del Instituto de la Música, adscripto al Ministerio de Cultura, el documental nunca se exhibió en la televisión cubana. Al parecer, ocurrió algo de lo que aún no he podido enterarme con toda veracidad para que ambos incumplieran su palabra, pero viéndolo ahora en su puro original, las imágenes rodadas para dar entrada al acontecimiento corresponden todas a la marginalidad habanera que, desgraciadamente, está vendiendo mucho en la música, la literatura y el cine. Y vaya usted a saber si también en el boca a boca.

sábado, 11 de marzo de 2017

La prensa ha de conjugar militancia y libertad

                          

Fotos: Sergio Abel Reyes y R. A. Hdez. (La Jiribilla)










Palabras de Fernando Martínez Heredia al recibir la Distinción Félix Elmuza, de la Unión de Periodistas de Cuba, 9 de marzo de 2017

Igual que lo que ha sido costumbre llamar la vida pública y la privada, se nos reúnen y hasta se le confunden a uno lo personal y lo social en momentos como estos, en que se recibe un honor tan grande mientras tremola la bandera escoltada y se entona la canción sagrada.

Aprendí a leer a los cuatro años de edad, y devoraba todo papel escrito que veía. En un pequeño pueblo sin libros, eran los medios de prensa mi sustento intelectual. Hace quince días decía, en una maravillosa reunión de jóvenes en esta misma Casa del Alba, que de muchacho la revista Bohemia era mi escuela política. Pero en aquel tiempo hubo que arrancarse los juegos de un tirón. Cada uno debía dar de sí todo lo que pudiera, y entonces escribí mi primer trabajo para la comunicación social. Era muy breve, se tiró en mimeógrafo y salió en varios cientos de ejemplares. En cuanto aL pago, hay que aclarar que el que lo pagaba caro era el autor, si lo identificaban, porque fue en 1957.

El triunfo y los primeros años revolucionarios produjeron transformaciones tan profundas, abarcadoras y asombrosas de las personas, las relaciones sociales, las instituciones y el país que hoy resulta muy difícil representárselas y parece casi imposible comprenderlas en su integridad. Sin embargo, esto no lleva a relegarlas al olvido ni a creer que se trató de un sueño. La vigencia de la gran revolución está en la inmensa cultura acumulada por el pueblo de Cuba, en la manera de vivir superior de las personas, que no pueden arrebatarnos ni inducirnos a abandonar, y en el interés y la emoción que despierta en los jóvenes asomarse a aquella etapa de la historia prodigiosa de este país.

Esa gran revolución me formó en sus prácticas, me educó y me hizo ascender, aferrarme y cambiar al mismo tiempo, uno más entre millones que vivimos la gran aventura. Fui uno de los que asumieron pronto papeles intelectuales muy superiores a nuestra formación, como sucedía en tantos otros campos de la vida del país. Me tocaron la docencia y la investigación social, pero como entonces casi no había fronteras entre las actividades profesionales, y las necesidades eran el acicate y la brújula de las actuaciones, a mediados de los años sesenta ya estaba colaborando en publicaciones periódicas, y hasta participando en la fundación de alguna.

Hay que recordar y decir que el periodismo estuvo a la altura del tremendo movimiento histórico que se estaba viviendo. El florecimiento extraordinario del periodismo en aquella década tuvo a mi juicio varios factores que lo hicieron posible. El principal es que la mayoría de los profesionales y de la gente semiculta o culta abrazó la causa de la Revolución, y al mismo tiempo trabajaron y se formaron junto a ellos –sin paternalismos ni mezquindades– contingentes de jóvenes revolucionarios de casi nula formación previa, que ejercían con determinación y talento. Aquellos grupos les dedicaron a estos empeños toda su sensibilidad, su oficio, sus noches y sus días, su laboriosidad y su tenacidad, su valentía política y su empeño de entregarse.

El pueblo se estaba apoderando de su país, las personas de su condición humana y su dignidad, y la sed de saber y de ejercer el gusto no tenía límites. Todas las fuerzas culturales que poseía Cuba se habían puesto en tensión, por lo que aquel periodismo no podría entenderse sin estos tres elementos: un público ingente que, en gran medida, se estrenaba como lector; la politización revolucionaria de esa lectura y de la literatura, las artes y el periodismo; y la voluntad política del poder revolucionario de abrir cauces nuevos, darles lugar a las creaciones, la originalidad y la conflictividad, irse una y otra vez por encima de la mera reproducción de lo existente y de lo establecido, y rechazar las camisas de fuerza pretendidamente socialistas que desde temprano trataron de encuadrar y ahogar aquel movimiento.

La política revolucionaria en los medios abría campos para que ellos pudieran dar cabida a la diversidad de criterios y perspectivas, a los argumentos y el debate entre revolucionarios, a la polémica franca. Es decir, que proveyeran el oxígeno que es indispensable al cerebro del cuerpo social que pretenda cambiarse a sí mismo y generar una nueva sociedad y nuevas personas.

Los jóvenes que acudimos a escribir en los medios de comunicación revolucionarios queríamos ser herederos de una tradición excepcional. El más grande de los cubanos había ejercido el periodismo, y un gran número de los intelectuales de primer nivel del país habían escrito colaboraciones para la prensa. Pero no nos arredramos ante las dificultades y nuestras insuficiencias, porque entonces había una fiebre de servir, y de brindarle a la nueva Cuba los argumentos y la belleza, de empuñar los instrumentos de trabajo, la pluma, los libros, la máquina de escribir y las armas de fuego, para darse a la Revolución.

Permítanme relacionar este reconocimiento que agradezco tanto con el cincuenta aniversario de la aparición del primer número de la revista Pensamiento Crítico, que se publicó en febrero de 1967. Estoy orgulloso de los cinco años en que trabajé en aquel órgano de comunicación social que hicimos un grupo de jóvenes revolucionarios. Veo que aún presta servicios cuando jóvenes de hoy la recuerdan, por su contenido y por el ejercicio del criterio, actitud sin la cual no hay militancia verdadera. Y también recuerdo con cariño tantas revisiones de galeras, el mar de tipos de letras redondas, y también a las versalitas, a la lucha tenaz cotidiana y a la angustia por la proximidad del momento del cierre de cada número, a las discusiones sistemáticas y las repentinas, a las madrugadas sin ir a dormir.

Fue la Revolución la que promovió el ejercicio de pensar y la exigencia de que las ideas se pusieran a la altura de ella. Y por la Revolución fue que pude llegar a ser el director de una revista cubana prestigiosa.

No me detendré en otros momentos de mi largo camino. Toda la vida he sido colaborador de publicaciones periódicas, en Cuba, y también en Nicaragua, Argentina, México, Perú y otros países latinoamericanos.

Entiendo que la significación y el valor de un acto como este nos trasciende a los que recibimos los reconocimientos, y nos pone en función de algo que es mucho más valioso que cualquier galardón personal. La Unión de Periodistas de Cuba y la máxima autoridad de nuestro Estado están reafirmando con esta ceremonia su apoyo a la labor de las mujeres y los hombres que a lo largo de todo el país laboran y sirven al pueblo en este campo de actividad, su voluntad de enaltecer las conductas tan esforzadas que mantienen y su comprensión de la necesidad y la urgencia de que la estrategia de la Revolución le dé cada vez más peso a un desarrollo efectivo de los medios de comunicación, que conjugue militancia y libertad, motivaciones y recursos, y otros factores imprescindibles. Para que el periodismo pueda estar a la altura del movimiento histórico, como baluarte y como instrumento cultural del socialismo y la soberanía nacional, en esta coyuntura crucial.

Siempre ha habido que pelear por todas las cosas grandes y hermosas. Después pueden venir las satisfacciones mayores, como es vivir dentro de un pueblo entero que lee y que sabe ejercer el gusto y sus criterios propios, en medio de un planeta al que el capitalismo trata de conducir hacia la idiotez masiva. Y al cabo pueden venir también satisfacciones personales tan grandes como la que acompaña al honor de recibir un premio como este. Pero es lícito el placer si realmente uno es capaz de seguir siendo seguidor de Antonio Maceo, el obrero de la libertad, y si uno sigue siendo alumno perpetuo de José Martí, mi primer maestro de periodismo, el que escribió hace ciento treinta años: “Nada es un hombre en sí, y lo que es, lo pone en él su pueblo” Y que las grandes bodas del hombre son sus bodas con la patria.

Puesto entonces del lado del deber, lugar donde se encuentran tantas cosas buenas, y hasta la felicidad, es más fácil agradecer la generosidad y el gesto hermoso de los compañeros, esa familia grande de la sociedad que entre todos hemos creado. Y es más fácil afirmar que seguiré colaborando siempre con los medios cubanos de comunicación, como estoy resuelto a hacer, junto a los maestros y los profesionales capaces y honestos que trabajan entre tantas dificultades y no pocos obstáculos, y junto a los jóvenes que hoy hacen tanto por Cuba con su trabajo periodístico, sus empeños de superación y su valentía política e intelectual. Trataré de estar a la altura de esta magnífica profesión de servicio, de los símbolos que han presidido este acto solemne, y del ejemplo brindado por el periodista y trabajador gastronómico exiliado Félix Elmuza Agaisse, que se unió a Fidel, el líder del Movimiento 26 de Julio, desde 1955, lo siguió con una conducta ejemplar en la organización revolucionaria y supo escribir su nombre en la historia.

(Tomado de Cubaperiodistas)
Fotos: Sergio Abel Reyes y R. A. Hdez. (La Jiribilla)

miércoles, 8 de marzo de 2017

Queremos una Cuba cubana y no anglosajona (II y final)

Cuba es la primera línea de confrontación para la expansión norteamericana, pero también es el país que mejor conoce la cultura norteamericana
Dr. Eduardo Torres-Cuevas

El gobierno de Estados Unidos habla ahora de relaciones «pueblo a pueblo». La relación de intercambio entre las dos naciones fue permanente desde hace mucho. Esa relación se dio por New Orleans, por New York, con un fluido intercambio cultural, humano. La relación intensa tiene que ver con la música, con la literatura, con muchas cuestiones que intercambiaron ambos pueblos, y no se trató de una dependencia de uno a otro, sino que fue una interrelación cultural.

A esta relación hay que agregar otra muy importante; la relación entre Estados Unidos como nación en manos de un capital expansionista, y España, cuya debilidad va aumentando en el siglo XIX.

Pero Cuba es Cuba. Es verdad que nuestras guerras de independencia empezaron más tarde que en el resto del continente, pero es verdad también que brillaría por su literatura, por la formación de hombres como Céspedes, como Agramonte, como el propio Maceo, que es un autodidacta, y sobre todo por la presencia de un José Martí. Cuando me hablan mucho de Martí digo, «bueno, empiecen por el principio». Las bases del pensamiento martiano están creadas a los 15 años, están creadas en el año 1868, porque ha sido alumno de Rafael María de Mendive, y este lo había sido de José de la Luz y Caballero, y José de la Luz y Caballero lo había sido de Félix Varela, y Félix Varela de José Agustín Caballero.

Hay una tradición que evoluciona, asume lo que cada época aporta, y a finales del siglo XIX sale José Martí. Si Martí hubiera nacido en otra parte no era José Martí. Ese pensamiento electivo que trazó Caballero va directo a José Martí, y por eso él puede hacer un análisis al que es muy difícil llegar sin un enlace directo con el fenómeno norteamericano. No se podía desconocer la esencia con que nace políticamente Estados Unidos.

Queremos una Cuba cubana y no anglosajona (I)


martes, 7 de marzo de 2017

Las visiones de Fidel en los nuevos escenarios de lucha

Por: Fernando Martínez Heredia            



“Yo soy Fidel”, fue una consigna asumida por el pueblo cuando el Comandante desapareció físicamente. En la imagen, niños camagüeyanos participan en el desfile pioneril martiano en homenaje al Apóstol cubano José Martí, en el aniversario 164 de su natalicio, y en recordación al líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, el 28 de enero de 2017. Foto: Rodolfo Blanco/ ACN.


El primer homenaje que recibió Fidel al morir fue una consigna de hoy, una invención de jóvenes que hizo suya todo el pueblo de Cuba: “
yo soy Fidel”. Así se demostró que Fidel es del siglo XXI, y que cuando el pueblo entero se moviliza con conciencia revolucionaria es invencible. En esos días del duelo, Fidel libró su primera batalla póstuma y volvió a mostrarle a todos, como en 1953, el camino verdadero.

Hoy, cuando vamos a compartir acerca de los caminos de las luchas — porque lo verdadero son las luchas — , es natural comenzar con la ayuda de Fidel, y emular con sus ideas y sus actos para sacarles provecho, no imitándolos, sino traduciéndolos a nuestras necesidades, situaciones y acciones.

Para sacarle provecho a
Fidel, tenemos que evitar repetir una y otra vez lugares comunes y consignas. Conocer más las creaciones y las razones que lo condujeron a sus victorias, las dificultades y los reveses que Fidel enfrentó, lo que pensó sobre los problemas, sus acciones concretas, puede aportarnos mucho, y de esa manera será más grande su legado.

martes, 28 de febrero de 2017

La hija bastarda de Almagro

Inmediatamente se corrió la noticia, “el gobierno comunista de la Habana”, “la dictadura” impide que el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA) viaje a la Habana para recibir el Premio Payá, y detrás todo un andamiaje ya precocinado para acusar a la isla de cuantas cosas pasen por la mente de estos “señores de la democracia”.

Este Premio es el invento mejor logrado del grupito de Rosa María, hija de Osvaldo Payá quien hace unos años muriera en un accidente del tránsito y fuera presentado como un mártir y víctima de la violencia represiva del régimen. La Payá y los tres o cuatro gatos que la acompañan actúan bajo la cobertura de la falsa ONG JuventudLAC, la famosa Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia que quedó huérfana en el IV Foro de Jóvenes de las Américas, cuando la derecha juvenil del continente intentó institucionalizarla dentro de la OEA y los cubanos junto a otro grupo de jóvenes de izquierda que allí estábamos logramos frustrar esas intenciones.

jueves, 16 de febrero de 2017

O Patria o egoísmo personal

Por: Yusuam Palacios Ortega



Banderas cubanas. Foto: Archivo.

Corre a una velocidad inmensa el convulso siglo XXI con sus episodios de crisis que parecen no tener fin. La humanidad sigue teniendo ansias de justicia y clama por un mundo donde la paz, la seguridad y el humanismo sean los referentes esenciales. El orden económico, político, social y cultural hegemónico deviene en enemigo principal de quienes abogamos por el socialismo para construir nuestro proyecto de vida colectiva (ello desde nuestras propias individualidades), con un pensamiento de nación, desde la perspectiva de la Cuba nuestra, con sus realidades, matices y colores; con lo auténtico y original que nos caracteriza.

El capitalismo resulta verdaderamente insostenible para dar respuesta a los ingentes problemas globales que presenta la humanidad, su fase imperialista es un flagelo con altas dosis de nocividad y dañosidad. De ahí la necesidad de promover valores que respondan a la construcción del socialismo, que aboguen por el respeto a la dignidad plena del ser humano, como quería Martí. He ahí la disyuntiva: el ser o el tener; el bien colectivo o el individualismo; la patria o el egoísmo personal.

Enfrentamos una desigual guerra cultural que se traduce en la toma de partido entre el socialismo o el capitalismo: entre la cultura del ser o la cultura del tener, entre el patriotismo o el egoísmo que encuentra su máxima expresión en un individualismo despiadado. La lucha por la supervivencia humana encuentra un escollo muy fuerte en el capitalismo devorador de los pueblos, de sus culturas, identidades y símbolos, quien, a través de la ley del más fuerte, lucha como fiera enjaulada por mantener su hegemonía.

Abel Prieto: La Feria es un espacio para los libros, la distorsión hay que pararla

Por: René Camilo García Rivera



Abel Prieto, Ministro de Cultura, en la entrega del Premio Nacional de Literatura 2016 a la escritora Margarita Mateo Palmer en la XXVI Feria Internacional del Libro. Foto: ACN/ Rafael Hernández.

Tal vez,
Abel Prieto sea uno de los ministros más accesibles del Gobierno cubano. Aparece en cada resquicio del mundo cultural. Anda con la seguridad de quien domina su espacio. Una vez lo vi en Pogolotti, donde vivo, en un espectáculo humorístico con la comunidad.

En estos días de Feria se le puede hallar en La Cabaña. Recorre las calles empedradas con su impecable traje oscuro. Cruza de salón a salón, de evento a evento, con la fluidez de una buena prosa.

Abel Prieto no impone barreras. Cuando te le acercas, esboza una sonrisa y extiende la mano (delicadeza del político), y al hablar demuestra el pensamiento que habita en su cabeza (rasgo del intelectual). Al abordarlo pregunta tu nombre, y luego, cuando conversa, te llama por él (valioso recurso empático).

viernes, 10 de febrero de 2017

¿Cómo va Cuba después de la muerte de Fidel?

Por: Andrés Gómez          


Miami.- ¿Cómo va Cuba a más de dos meses después de la muerte de Fidel?, es una pregunta de raigal importancia. Para aquellos que fueron formados, ideológica y éticamente, por las enseñanzas de Fidel no hay sorpresas ya que los fundamentos en que se basa la nación cubana, fruto de una titánica tradición de luchas libertarias y producto del actual proceso revolucionario, se mantienen inconmovibles.

Cuba va bien.

Mientras la mayoría, poderosa y virtuosa mayoría, del pueblo cubano se mantenga fiel a esos principios, ideológicos y morales del proceso revolucionario – y no hay por qué dudar que así seguirá siendo–, a pesar de todos los errores, y de todas las tentaciones, viejas y nuevas tentaciones, que fomentan el egoísmo, “que hace atender desmedidamente a su propio interés sin preocuparse del de los demás¨, como bien lo define el diccionario de la Academia de la Lengua, el pueblo cubano, Cuba, seguirá bien y segura en su curso.

martes, 7 de febrero de 2017

"La situación es tremenda": la mitad de los actores españoles cobra menos de 3.000 euros al año

Un estudio revela que tan sólo el 8% de los actores puede vivir de su trabajo en España. La inmensa mayoría de ellos tiene que sobrevivir con otros trabajos.


La actriz Emma Suárez tras recibir el premio a la Mejor Actriz en la Gala de los Premios Goya el pasado 5 de Febrero de 2017Paul HannaReuters

En el mundo de la interpretación, por detrás de la reducida y brillante élite de actores famosos hay una realidad laboral menos conocida, casi siempre eclipsada por los carteles luminosos, los flashes de los fotógrafos y el brillo de las super-estrellas de la gran pantalla. No todo son super-producciones, alfombras rojas, vestidos de diseño y copas de champán. Ni siquiera en Hollywood. En España, por ejemplo, ser actor significa tener muchas posibilidades de sufrir una increíble precariedad laboral.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Ha muerto Fidel?

Ha muerto Fidel?


 "¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?" 
1 Corintios 15:55

Quién lo dice?
Si él vive en cada recuerdo
y en cada victoria de nuestro pueblo.

Fidel ha muerto?
Sigan creyéndose ese cuento
él vive y vivirá, no en la historia
donde algunos quisieran dejarlo
sino en cada revolucionario cubano.

Fidel, por vivir, vive hasta
en esos que se lanzan al festejo
prisioneros de su odio
pobres ellos.

Ha muerto el hombre,
queda la obra.

Hasta siempre Comandante!

Berlín, 26 Noviembre 2016

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Precisión a la „respuesta“ de Cuballama al artículo de Juventud Rebelde.

Aclaro que yo he sido un cliente de Cuballama casi desde sus inicios, creyendo que era un servicio legal con Cuba, y sobre todo, que Etecsa recibía su parte por sus servicios. Debo decir, en honor a la verdad, que no he tenido quejas por el servicio de Cuballama, pero desde ya me retiro como cliente.

Si me gustaría hacer una precisión a la „respuesta“, por manipulativa, para quienes no están al tanto de la realidad del mundo capitalista.
  1. En el mundo „libre“ o de „libre mercado“como afirman en la "respuesta" también hay reglas, leyes y regulaciones que cumplir, y estas se basan en las normativas del país en que se está operando y no a la inversa. Lo contrario es una violación a las leyes internacionales de comercio.
  2. Hay países capitalistas que tienen especies de „monopolios“ semiestatales, que son los que dominan determinados sectores de interés para el Estado en cuestión. Por ejemplo, en Alemania tenemos la Telekom, a la que hay que pagarle por la infraestructura existente de cableado, etc. Desde hace unos años es más fácil que otra compañía de telecomunicaciones pueda ofrecer sus servicios, pero para ello debe pagarle a Telekom.

martes, 22 de noviembre de 2016

Denuncian fraude del servicio “Cuballama” para conexiones telefónicas a Cuba


Por: Yurisander Guevara


El escenario actual de las telecomunicaciones es un proceso que podríamos definir como paradójico: si bien resulta sencillo por la tecnología existente, al mismo tiempo es complejo a causa de la alta demanda de servicios provocada por la exponencial multiplicación de abonados de telefonía móvil.


Esto sucede de igual forma en las llamadas de voz y los mensajes de texto o SMS. Ambos son manejados por las operadoras de todo el mundo, las que firman acuerdos para permitir el tráfico entre origen y destino, y cobran un monto a los usuarios por las acciones que realicen.

La paradoja se exacerba con el hecho de que las operadoras ya no tienen el control total de las telecomunicaciones. Actualmente existen equipos comerciales que permiten el montaje de centrales telefónicas en cualquier lugar, lo que ha abierto vías para que algunos lucren con las nuevas tecnologías, mientras desconocen las regulaciones vigentes de los países donde operan. Cuba no escapa a este fenómeno.

Una búsqueda rápida en internet de la frase «llamadas baratas a Cuba» devuelve resultados que permiten comunicar con nuestro país con 29 centavos de dólar el minuto.

viernes, 18 de noviembre de 2016

Máximo Gómez frente a la ocupación militar de Estados Unidos: ¿pasividad o estrategia política?

Por: Yoel Cordoví Núñez



El 10 de diciembre de 1898 quedó firmado el tratado de paz acordado en París entre España y Estados Unidos. Al igual que lo sucedido en el protocolo de paz, suscrito en Washington al concluir las hostilidades, no se mencionaba la independencia de Cuba. La crítica situación suscitó que el general dominicano-cubano Máximo Gómez Báez, hasta ese momento atento al desenlace de los acontecimientos, en carta enviada a Edmond S. Meamy desde Yaguajay, manifestara sus criterios sobre la conducta “dudosa” de “los hombres del Norte”:

… Primero, contemplando indiferente por largo tiempo el asesinato de todo un pueblo, y segundo, y a la postre cuando se determinaron a intervenir en la cuestión y suprimir el verdugo, ya exánime el Pueblo, se le cobra el tardío favor con la humillante ocupación militar de la tierra sin un motivo racionalmente justificado. De aquí que aunque la soberanía de España es verdad, que ha desaparecido de Cuba, no es aún libre el cubano ni independiente la tierra después de tanta sangre derramada.[1]

A partir del 1ro de enero de 1899 dejaba de existir oficialmente la soberanía española, a la vez que se hacía cargo de Cuba el Gobierno de Ocupación Militar. La fórmula empleada en las nuevas circunstancias, según Máximo Gómez, no podía estar sustentada en la violencia. En misiva cursada al general José María Rodríguez develaba los planes hegemónicos de Estados Unidos. Las autoridades interventoras buscaban propiciar un clima de inestabilidad interna: “…para que nuestra actitud le sirva de pretexto para apoderarse de una vez de Cuba”.[2] En tal sentido, aconsejaba al pueblo cubano la necesidad de tener, “cuidado, tacto exquisito y mucha previsión” en esos momentos históricos”.[3]